El Síndrome Antifosfolípidos (SAFF) está caracterizado por trombosis recurrente arterial y/o venosa, pérdidas fetales o trombocitopenia, ante la presencia de anticuerpos anticardiolipina
(ACA), anticoagulante lúpico (AL) u otro anticuerpo antifosfolípido cargado negativamente. Puede ocurrir como síndrome primario o secundario en asociación con Lupus u otras enfermedades autoinmunes.1